Ser y parecer me decían siempre cuando era un pibe. Que con simplemente
“ser” algo no alcanza, que si uno no parece lo que “es” lo confunden fácilmente
con otra cosa. Si invertimos la premisa el resultado es el mismo, parecer
tampoco alcanza si uno no “es”.
La magia de este razonamiento es que “parecer algo” es mucho
más simple que “ser algo”. Yo puedo disfrazarme de mago y seguramente lograría parecerme
a uno, muchos animales aparentan ser parte de su entorno pero nunca lograran
serlo, como yo nunca lograre ser mago solo por ponerme una capa y una galera.
Esto es lo que sucede en la Alientina, y en varios países del
mundo. Quien gobierna aparenta ser algo que no es. Pero… ¿Por qué no podemos
ver la persona detrás del disfraz?
Parte de la explicación es por este fenómeno del “poder”. Traducido en obediencia y ayudado por el capital,
el mono baila contento.
Tenemos un gobierno que dice ser “Popular” donde la distribución
de la riqueza dicen: “Es cada vez más equitativa” y el Presidente y el Vice están
investigados por evasión, lavado de dinero y enriquecimiento ilícito. Un país que
peleo con su vecino, poniendo sus dos pueblos en contra por una Papelera para
luego instalar a Barrick Gold y a Chevron dos monstruos de la destrucción ambiental
internacional en su propio territorio. Tenemos un ministro de Economía que
cuenta orgulloso su ideología marxista y su patrimonio crece en base a la plusvalía,
una locura solo posible en Alientina.
Nuestro amigo de un brazo, declaro la emergencia en la
Provincia de Buenos Aires, pero gasta fortunas en publicidad y promociones de
su candidatura a presidente al igual que el gobierno nacional.
Aparentar ser lo que no sos parece la receta para triunfar
en esta nación llena de Aliens y monos que bailan contentos con los bolsillos
llenos.
CDB