jueves, 12 de marzo de 2015

Nos siguen pegando abajo: El servicio eléctrico, Edenor y el monopolio.

Nadie puede decir que no tienen conocimiento del asunto: La empresa de energía Edenor es un monopolio que tiene a los usuarios de rehenes. Poco teníamos para quejarnos los argentinos cuando la empresa brindaba un servicio subsidiado. Claro esta, las quejas habrían sido para el Estado Nacional por no exigir y controlar la empresa en materia de: Servicio, atención al cliente, inversión, mantenimiento, etc.

Ahora las cosas son diferentes, debido al alto costo de importar energía y la repercusión que tiene sobre el país el gasto en dolares que esto representa: muchos usuarios perdieron el subsidio, algunos voluntariamente, otros de manera forzosa. Hasta acá parece un razonamiento lógico, y en mi opinión, acertado.
Ahora quienes no tenemos mas el servicio subsidiado estamos a la deriva. La empresa no cumple con el servicio que YO el usuario estoy pagando, YO no recibo ningún subsidio por ende mas allá del control que el estado debería realizar la empresa esta obligada a responder por su negligencia; Sin embargo no se hacen responsables de lo que se me pudre en la heladera, del trabajo que no puedo realizar y de los pormenores de estar 2 días sin luz. En mi caso tengo un perro de treinta y cinco kilos de casi quince años y vivo en un piso diez. Imaginate bajando y subiendo un perro alzado diez pisos dos veces por día como mínimo por que el perro tiene necesidades. El moño de esta cuestión es que YO no tengo otra empresa prestadora de este servicio, es la única, es monopólica... Si !! como los medios hegemonicos que la ley de medios vino a democratizar. Entonces quien se jode ? YO !! Que tengo que escuchar hablar de la igualdad, de la redistribución pero siempre pasando por encima de mis derechos. Incluso estando a favor de la idea, me parece que la implementación debería haber considerado como un punto de máxima importancia el control exhaustivo a la empresa y al servicio que esta presta, sobre todo a aquellos usuarios que cedieron o perdieron su subsidio. Sobre todo después de años de prestar servicio sin competencia.

Y el postre es el conjunto de idiotas que te atienden para mentirte por teléfono, al igual que Movistar, Personal, Claro, el 147 del gobierno de la cuidad, el 911 y cualquier prestadora de servicios que sabe dentro de su gerencia que compite con pocos o con nadie.


De la hipocresía y los gobiernos populares.


Hoy el Jueves 12 de Marzo, un día especial para mí: Hoy es el cumpleaños de mi hermano mayor. Aparte de ser razón de orgullo es cómplice de incontables aprendizajes juntos, Los años lo llevaron a encontrar su pasión; y esta lo llevo hasta la Provincia de Chubut, Argentina.

Poco tiene que ver mi hermano en este documento1 de Microsoft Word, pero recordé por un momento que hace unas semanas la Presidente Cristina Fernandez de Kirchner se dirigía a nosotros para contarnos el balance de su gestión, los grandes avances de nuestra industria y la fantástica redistribución del ingreso en el acto llamado “1M”; en referencia a la fecha: 1 de Marzo.
Para no entrar en detalles resumí el discurso de la primer mandataria en esos tres ítems, mas allá de mi opinión sobre la veracidad o falsedad de lo que se expreso voy a hacer el ejercicio de tomarlo como cierto para luego ver si condice con la realidad que se vive hoy en la Patagonia Argentina, donde se incendian miles de hectáreas de uno de los lugares más lindos y mejores preservados del mundo.

Como la presidenta comento, las provincias nunca estuvieron tan desendeudadas como hoy y nunca recibieron mayor plata por coparticipación. Me pregunto yo entonces ¿Cómo pueden quemarse más de treinta mil hectáreas el sur del país?
¿No debería ser auditado el gobierno de Chubut? ¿Qué pasa con la plata del turismo? ¿Con la destinada a publicidad?
 Otro de los interrogantes que me surgen es como puede ser que bloques partidarios hagan conferencias de prensa para emitir opiniones por sobre la justicia (claramente hablo del circo de conferencias de prensa que orbitaron al caso Nisman. Tanto oficialistas como opositoras) y no hacer lo mismo cuando se pierde minuto a minuto el patrimonio del país.

La realidad del populismo es engrandecer el sentimiento nacionalista sobre bases erróneas y politizadas cuando los verdaderos activos de una nación son el territorio y la población, ambos en segundo plano cuando se los compara con la importancia que tiene la política como instrumento para quienes gobiernan. Claros ejemplos de estos son la plata gastada en campañas políticas y publicidad. Una vez conseguido el poder como instrumento volverán a utilizar el dinero público: Esta vez para convencernos que las cosas se están haciendo como corresponde y para el beneficio de los pobladores.